lunes, 12 de abril de 2010

Día del Recuerdo del Holocausto


Hoy lunes se conmemora el Yom Hashoah, o el día del recuerdo de la catástrofe. En realidad corresponde este año al 11 de abril de nuestro calendario que es la fecha que corresponde al día 27 de Nisán del calendario hebreo, pero por caer en domingo se celebra hoy.


Inicialmente, se proponía conmemorarse el día 15 de Nisán, aniversario de la revuelta del Gueto de Varsovia (19 de abril de 1943), pero al coincidir con el Pésaj se toma como fecha el 27 de nisán por ser ocho días antes de la conmemoración de Yom Ha´atzmaut, Día de la Independencia de Israel. El Yom HaShoah fue establecido en 1959 como ley en Israel y aprobado por David Ben-Gurión y Yitzhak Ben-Zvi.


Esta conmemoración debe traer a la palestra de nuestras reflexiones como venezolanos la necesaria siembra del compromiso por el respeto a la vida, son muchos los holocaustos que ha vivido la humanidad, por motivos religiosos, políticos, o económicos. En nuestros días las religiones violentas, las ideologías intolerantes, y los intereses económicos son responsables de espantosos genocidios, y por otra parte la pérdida del más elemental sentido de humanidad hace que se repita el crimen de Caín en la persona de muchos que en nuestra nación son sacrificados por la delincuencia, mientras que al igual que en el pasado unos guardan un silencio cómplice, otros prefieren mirar a otro lado, y quienes deben invertir en servicios públicos, salud, educación, vivienda, y especialmente en la seguridad de los ciudadanos gastan descomunales sumas de dinero en juguetes bélicos para guerras que están en sus fantasías, mientras que mucha gente muere a manos de criminales reales que gozan de impunidad a causa de la indiferencia de un gobierno con una agenda improvisada que no presta atención al drama social que vive el país.


El recuerdo es importante, porque es un ejercicio de conciencia que nos impide ser indiferentes ante la inhumana brutalidad que llevó a la muerte a muchos. Por otra parte, en un mundo con personajes violentos que como otrora gobiernan naciones como es el caso del innombrable presidente de Irán, quien a su vez es un negador del holocausto, bien haría nuestra nación en escoger mejor a sus aliados, pues la historia tiene poderosas lecciones que no debemos ignorar. Por otra parte, si asumimos que es ofensivo el negacionismo especialmente para los descendientes de las víctimas de los campos de concentración, también es ofensiva la actitud de quienes tendiendo responsabilidad en la implementación de políticas de seguridad ciudadana se ocupen de cualquier otra cosa tal como si negaran que existe una diaria y sangrienta tragedia en las calles de nuestra nación.


Dios permita que con verdadero compromiso frente a estas tragedias se levante la voz del “Nunca Más”, no como voz de venganza, pero como voz de esperanza.